jueves, noviembre 16, 2017

ADIÓS, LIBROS MÍOS

 Dos viejitos se sientan y conversan mientras beben whisky.

 Cada relato contiene al menos una imagen que se queda con nosotros para siempre. La de Adiós, libros míos es ésa. Es más: yo podría decir que esta novela de Kenzaburo Oé trata justamente sobre dos viejitos que conversan, construyen, destruyen y reconstruyen sus respectivos mundos en el fluido inagotable de la amistad.

 La amistad. Ése es el gran tema.

 Los amigos se hacen en las conversaciones. Las derivas de esos encuentros trazan los meandros por los que los amigos se hacen más (o menos) amigos.

 En el caso de Adios, libros míos, hay no menos de tres cauces por los que discurren las conversaciones entre el escritor Kogito Choko y el arquitecto Shigeru Tsubaki: la literatura, los recuerdos y la política.

 Choko y Tsubaki beben y hablan; tejen una red de palabras en la que se conectan la poesía de Eliot, los libros de Dostoievski y Céline, la figura de Yukio Mishima y la política.

 La política, el otro gran asunto del libro.

 En Adiós, libros míos se habla sobre la amistad de dos viejos, pero también de cómo a uno de los dos se le va de las manos su relación con la célula de un movimiento radical de la que ha sido mentor. Lo interesante de las reflexiones que la presencia de ese grupo suscita en la novela no se encuentra tanto en las motivaciones más o menos veladas que exponen los personajes, sino en los posibles vínculos que existen entre las ideas que contienen los libros y las acciones políticas, entre los intelectuales (su posible inacción o las consecuencias que las lecturas de sus ideas traen consigo) y lo público. 

 Adiós, libros míos me ha resultado fascinante, de aparente sencillez, ajeno a la habitual gravedad de la literatura japonesa con sus suicidas melancólicos (aunque en esta novela se menciona más o menos de lejos a uno), su poesía perversa, su soledad de apartamento mínimo y su erotismo abisal (nadie más putañero que un japonés). En esta novela hay sentido del humor, densidad, apertura, discusión de asuntos que trascienden el espacio de la literatura. 

 Es este libro una provisión de aire.

 Aire que, al menos yo (criatura que cree haberse vuelto anaeróbica), necesito.