martes, diciembre 22, 2015

DETESTO Volumen 4

a) La velocidad de internet en Venezuela. El mundo a la velocidad de la luz y uno sobre una mula inestable y temblorosa.

b) La diabólica mezcla arrogancia-ignorancia.

c) La ficción contaminada de realidad venezolana.

ch) Que la RAE no termine de dirimir la diatriba entre «solo» y «sólo» y que haya eliminado la letra de este apartado junto con la LL y la Ñ. Sres. de la RAE, ¿por qué no comienzan a andar sin calzoncillos debajo de los pantalones y dejan de fastidiarnos?

d) El doblaje obligado por quién sabe quién de casi toda la programación de la televisión por cable («Vacilón» por «Bazinga» es un crimen lingüístico imprescriptible).

e) Los editores de El Nacional que permiten la publicación de artículos, twitts y noticias con errores sintácticos y ortográficos de todo tipo.

f) Los fotógrafos de El Nacional que les toman las mismas fotos a todo el mundo y encima se molestan, si uno se los reclama.

g) Los periodistas que les hacen las mismas preguntas a todos sus entrevistados.

h) El triunfo de la neolengua mercadotécnica. Por ejemplo: la sustitución de «bienestar» por «calidad de vida».

i) Que hoy, 22 de diciembre de 2015, una franela de la Liga de la Justicia cueste 10.180 BsF, y la renovación del seguro médico 127.773 BsF. Yo digo como Charlton Heston: «¡Malditos, lo hicieron, malditos!».

j) Que el fútbol se haya vuelto una peluquería mundial.

k) La inefable mezcla de resignación, mansedumbre, miedo, humillación, viveza e incertidumbre que se encuentra en las colas, ante las puertas de supermercados y farmacias.

l) El uso de «saboteo» en lugar de «sabotaje». Andrés Bello se descoyunta en su tumba chilena.

ll) La palabra «spoiler». «Ay me muero si me “espoilean”». ¡Punta de inútiles!

m) El pachuquismo femenino o damas con sombreritos blancos.

n) Que ya no se pueda hacer el ridículo en paz porque terminas convertido en meme.

ñ) La proliferación de tatuajes, tatuadores y gente tatuada. Pronto veremos un Ministerio del Tatuaje. (En la intimidad de estos paréntesis declaro que nunca entenderé por qué los que se afanan en ser distintos hacen lo mismo que otros que quieren ser distintos).

o) Los virtuosos que se escandalizan cuando descubren que la política alevosa no puede combatirse con perfumes verbales.

p) Los ingenuos que creen que, después del 6 de diciembre de 2015, no flota ninguna amenaza sobre Venezuela.

q) Que nadie se sienta responsable del desastre económico venezolano, que vayas a los centros comerciales y los encuentres atiborrados de gente comprando mercaderías a precios inauditos.

r) Las vacaciones navideñas que morigeran a la ciudadanía, la aflojan y la vuelven indiferente a cualquier desmán que produzcan los mandarines demediados.

s) La futilidad del rock venezolano. Algún día inventarán un engendro semejante a la Villa del Cine que seguramente se llamará «La Villa del Rock».

t) Que el estado de bienestar del que se ufana Europa sea la más volátil de las ilusiones.

u) Sentirme como rata de laboratorio cada vez que quitan el agua. ¡Cernícalos! ¡Otarios! ¡Engendros!

v) Los ojos vidriosos de quien oye que te robaron el caucho de repuesto de tu carro y prepara su propio relato de cómo le robaron la batería al suyo.

w) Los apotegmas políticos de Rafael Cadenas. No hay nada más difícil que escoger las palabras adecuadas para hablar de nuestra escuela nacional del horror.

x) Que peleemos más por la razón que creemos tener que por llegar a la verdad.

y) Las entrevistas a Yordano.

z) Tener alumnos que se consideren a sí mismos helechos.

Bonus track: discutir con gente que sabe cómo es todo.