miércoles, agosto 19, 2015

GENTE ABRUMADORA

AR Penck: Colosseum; 1990
 Gente más preocupada por tatuarse que por prepararse, domarse a sí misma y domar un mundo con la mira en prosperar.

 Gente que cambia de sexo para ir por la vida hablando de que cambió de sexo. La gente que no cambia de sexo no vive hablando de que no cambió de sexo. La idiotez de los que cambiaron de sexo se expresa en que no pueden hablar de otra cosa.

 Gente que nunca aprendió a manejarse a sí misma y, por eso, busca con fervor a alguien que la maneje.

 Gente a la que no le enseñaron a respetar la vida. Por eso mira el humo en vez de la sangre.

 Gente perdida en los espejos; egoísta, necia, ávida de encontrar una salvación para sí misma y solo para sí misma, mientras los demás nos hundimos.

 Gente enferma tratando de mostrarse virtuosa todo el tiempo.

 Gente estúpida que les cree a los enfermos de virtud.

 Gente que no se soporta a sí misma, que no tolera ceñirse a ninguna regla ni gobernarse en la aridez.

 Gente perdida de sí misma, que no quiere encontrarse y que cada día desea perderse más.

 Gente de la que emana ignorancia. Ignorancia de la que emana dolor. Dolor del que emana dolor y más dolor.

 Gente adicta a los trámites, que cierra los ojos e inventa una estación más en la burocracia universal.

 Gente incapaz de producir belleza.

 Gente débil, sugestionable, veleta; insensatos en los que se confunden la ignorancia y la inocencia.