martes, junio 30, 2015

DETESTO VOL.3

a) La palabra «emprendedor».

b) Que los genios del mercadeo venezolano digan crowdfunding en lugar de «vaca».

c) El yoga en todas sus versiones.

d) El fútbol como actividad que estupidiza a la gente y acredita energúmenos como Messi (que ni saluda ni da la mano y, encima, a todo el mundo le parece un modelo de caballerosidad) o como Luis Suárez o como Arturo Vidal o como Gonzalo Jara y toda esa manada de patanes que no hallan qué hacer con su dinero, salvo tatuarse y pelarse la cabeza. 

e) El regreso de los dinosaurios, de las galaxiasgalácticas, de los minions, de Terminator (Schwarzenegger, a estas alturas, disfrazado de robot es patético) y de todo lo que uno ya vio, pero tiene que volver a ver porque sí.

f) El penoso doblaje de las series que transmite AXN.

g) Un megáfono en manos de un evangélico.

h) La gente demasiado entusiasta de la lectura y de los libros (parecen evangélicos).

i) La radio venezolana (música del pasado, programas hechos con los codos, noticias rayadas, humoristas devenidos en comentaristas políticos, simpatiquismo, sofismas en chancletas sónicas...).

j) La velocidad de conexión en Benesuela o «Fábula de la guaifai y la liebre». 

k) La gente que escupe en plena calle. (Idea para el cine nacional: un documental en blanco y negro y cámara lenta con imágenes de gente escupiendo. Podría llamarse Escupitina).

l) Los bancos. ¿Hay tres taquillas? Solo funciona una. ¿Hay tres escritorios? Solo en uno hay quien te atienda. ¿Hay seis cajeros automáticos? Ninguno da recibo y solo en uno puedes hacer depósitos. Trabajan de lunes a viernes, de 8:30 a 3:30, pero a la hora del almuerzo, apenas trabaja un cajero junto a un vigilante. Encima, los bancos se rigen por un extraño calendario en el que abundan las fechas patrias y las conmemoraciones religiosas.

ll) El veganismo. (¿De dónde salió esa vaina?). 

m) La moda vintage o el reciclaje de los clósets. La moda hipster o qué bella la miopía.

n) La lentitud de la cadena de pago. Así como se tardan en pagarte, te tardas en pagar. 

o) La gente que escribe como habla. «No abrimos los domingo». «Se visualizan bolso y cartera al salir». «Prohibido la entrada en short y bermuda».

p) Los papás que ponen a sus hijos a cantar y bailar reguetón. 

q) Otro homenaje a Gerd Leufert. ¿Hasta cuándo?

r) Caracas es una ciudad a la que le han aparecido brotes de Pyongyang en los últimos años: arquitectura comunista, bloques que en dos años (o menos) serán un prodigio de caries.

s) Saber que vivo en una versión pirata de 2015.

t) Los magnates bobisoberbios. El gafiparalitichismo gerencial. El idioneronismo autodestructor de empresas de comunicaciones.

u) Tener que oír y leer idioteces que empiezan con «Todavía no hemos aprendido nada».

v) La expansión de la corte de los milagros (o «Valle Inclán en chancletas»).

w) La etiqueta de la supervivencia venezolana: #yosalvomiculoyeldelosmíoslosdemásquesejodan. 

x) Vivir en una patria maleva y autoinmune.

y) Las calles ulceradas de las que cada cierto tiempo brotan aguas mefíticas.

z) Los crepúsculos dominicales.

 Bonus Track: Los bancos que te piden una clave para entrar a una web donde te pedirán una clave para que te den una clave para hablar por teléfono con un operador para cambiar la clave.