martes, julio 23, 2013

OBRAS EXTRAÑAS (extracto)

Google Glasses; 2013
  La humanidad luce anestesiada entre tantos objetos que le permiten forjarse la ilusión de tener en sus manos «toda» la información y «todo» el conocimiento. 

  Los aparatos más sofisticados —esos que permiten la comunicación en tiempo real siempre que haya una red disponible— no nos han hecho mejores personas ni nos han convertido en gente más estudiosa ni más dada a producir y a consumir conocimiento. Los humanos somos y seremos los mismos con una piedra o con una laptop en las manos. Unos pocos usarán la tecnología para producir maravillas que influyan en la Historia y una gran mayoría la usará para el eterno y universal cotilleo. 

  En 2013, Google lanzó unos lentes multifuncionales controlados por los movimientos oculares, que permiten tomar videos y fotografías, conectarse a la red y jugar videojuegos. A pocos días de su lanzamiento, surgieron los problemas. Si portabas las gafas, no te dejaban entrar a ciertos establecimientos como restaurantes, cafés y oficinas. La razón: la incomodidad que sentía la gente ante la presencia de alguien que, con esos lentes, pudiera tomar imágenes indiscretas, y violar así la privacidad de las personas. En un intento por mitigar el revuelo que se produjo, Google eliminó de los lentes la función de reconocimiento facial. Sin embargo, en muchos locales la prohibición de entrar portando el mencionado aparato se mantiene. 

Marcel Marien: L'introuvable; 1937
  Los lentes de Google traen el recuerdo del lente para cíclopes que, en 1937, diseñó el artista belga Marcel Marien y que se convirtió en la fuente de inspiración para la lupa que, en 2011, presentó el diseñador (también belga) Martin Margiela. El humor, la sencillez y el carácter insólito de las piezas diseñadas por estos artistas contrastan con la sofisticada y barroca banalidad de las gafas digitales. 

Martin Margiella: Lupa; 2011
  ¿Qué sentido tiene producir y vender aparatos cuyo uso colisiona contra las más elementales reglas de cortesía y seguridad? ¿Qué hace que se produzca un teléfono-cámara-agenda-consola de videojuegos-televisor-radio-emisor-receptor de mensajes que debas apagar cuando entras a ciertos lugares? ¿Choca la tecnología con los usos y costumbres? A simple vista, los aparatos no tienen nada que ver con la relajación de la urbanidad, aunque cabe preguntarse si la ligereza con que llevamos la vida en esta época, gracias a las máquinas y a los aparatos que manipulamos a diario, produce un reblandecimiento generalizado del carácter, de la moral, de la manera como concebimos la vida, el trabajo, las costumbres, nuestra relación con los demás y con nosotros mismos…