jueves, abril 11, 2013

SOBRE DIVERSAS CUESTIONES
Ernst Ludwig Kirchner: Amantes en la biblioteca
Sobre el trabajo
  Necesito una oficina, un estudio, un lugar donde trabajar.

  Antes no lo creía, pero hoy lo creo: un hombre es su trabajo. Un hombre sin trabajo tiene problemas ontológicos; sencillamente no es.


Sobre el dibujo
  Lo que más me interesa del dibujo no es tanto su resolución manual, sino la posibilidad de crear y de tener guardadas en la memoria cientos de imágenes. Ésa es la dificultad mayor que tiene el dibujo: que no es un asunto manual ni visual; que es un asunto mental. Las imágenes se crean en la mente. A veces se procesan, de manera instantánea, a partir de lo que se observa en el momento; a veces, se procesan a partir de la memoria de las formas, de lo que se sabe o se recuerda.

  De manera que quien no puede concebir imágenes mentales, no puede dibujar.

  Ese es mi caso de un tiempo (ya largo) a esta parte. 

  Las imágenes me abandonaron.

  Y no vuelven.


Sobre la pobreza
  Confieso que estoy harto de oír a hablar de la pobreza y de los pobres.

  Tengo la impresión de que en el mundo sobran los sinvergüenzas que se aprovechan de los pobres para obtener réditos políticos. ¿Desea que lo vean bien, lo quieran y hablen maravillas de usted? Hable sobre los pobres, sea como el Papa o como estos políticos canallas que abundan por estas tierras.

  Los pobres van... Los pobres vienen...

  Ya. 

  Si de verdad quisiéramos enfrentar ese problema, no hablaríamos tanto sobre él; hablaríamos sobre otras cosas; hablaríamos de crear, por ejemplo, fuentes dignas de trabajo, porque un hombre sin trabajo no es un hombre... Hablaríamos de que cada hombre debe ganarse lo que se lleva a la boca, que los regalos socavan la moral, que si recibes algo, debes dar algo a cambio... Pero no. En estos tiempos no se habla sobre nada de eso. Se habla sobre lo pobres que son los pobres y que hay que seguir dándoles todo.

  Pobres del mundo, sepan que quienes los mencionan y los ayudan tanto, en realidad quieren que ustedes sigan siendo pobres para que dependan más de ellos y todo continúe como está. 


Sobre los libros de estos días
  Comencé a releer El Quijote y encuentro intacta la grandeza que encontré en sus páginas hace veinte años.

  Leo Escritores delincuentes, de José Ovejero, y me agrada mucho la aproximación a las vidas negras de esos malandros (reos de sí mismos y de la sociedad) que alternaban sus afanes criminales con páginas en blanco en las que escribieron maravillas. Cómo se puede ser creador y destructor al mismo tiempo es lo que se pregunta y trata de contestarse Ovejero en este estupendo libro.

  Espero la llegada de un libro de entrevistas a Joseph Beuys que compré en Amazon. 

  El servicio postal venezolano más el servicio aduanero venezolano más la vida venezolana dan como resultado el olvido de lo que compraste hace meses.


Sobre política venezolana
  El próximo domingo tendremos elecciones otra vez y veo (tal vez demasiado) entusiasmados a mis amigos y conocidos.

  Yo también votaré por Capriles, pero no quiero participar en ningún circo emocional. 

  A mis amigos y conocidos henchidos de entusiasmo los invito a moderarse. De esperanzas también se vive, pero no hay que abusar. No sea que después del domingo, tengamos que lidiar otra vez con la rémora del sueño roto, y la vida se detenga durante meses porque ustedes se entregaron con ceguera a la ilusión de que todo era bello, de que las promesas de unos abrazos borraban quince años de pendencias, de que el adversario era bruto y no lo apoyaba nadie...

  Mantenernos ecuánimes e incrédulos, no significa entregados a la derrota o a algo parecido. Significa permanecer atentos, firmes, callados y abiertos a lo que pueda ocurrir.

  Pase lo que pase, un enorme trabajo lleno de desasosiegos nos espera en el futuro.