jueves, enero 17, 2013

EL REINO
Tintoretto: Detalle de El Paraíso.
En el reino enfermo no se puede dibujar.

Poco a poco nos vamos convirtiendo, sin saberlo ni quererlo, en pilares fundamentales de la familia y de la sociedad (los libros de Educación Cívica tenían razón, joder).

Los piojos son la encarnación de las malas noticias.
  
El tango suena a vidrios rotos.

Invento místico: un gólem de chocolate.

El sexo está sobrevaluado.

Lo malo de salir de venezuela es volver a venezuela.

Sergio Leone, William Blake, Joseph Beuys... Gigantes. 

Siempre necesitamos algo que nos recuerde que existen otros mundos.

En el reino enfermo el tiempo se detuvo el 30 de septiembre del año pasado.

Hay piojos que tienen el tamaño de un soldado de plástico.

Presbicia: crisis legítima de la mediana edad.

En el reino enfermo nada de lo que hacemos tiene valor. Por eso mismo hay que seguirlo haciendo.

«No le contesten mal a esa pobre señora. Está recién operada de la próstata».

El mundo se ha llenado de gente cuyo único sueño es vivir sin camisa y sin trabajar.

El malocchio es el readymade que se hace con las manos.

Macbeth con bigotes.

A mi nena le gustan las aceitunas.

En venezuela se dañó la máquina de producir estrellas. Lo que le queda a la farándula es ordeñar a Simón Díaz.

Línea para el currículo: «...versado en Séneca y en la revista MAD...».

(Eterna) escatología escatológica sobre caracas.

Cuando alguien se va, deja un hueco en su lugar. Y aquí a los huecos los llena la barbarie.

Bloopers cocineros: Arguiñano se corta un dedo, a Sumito se le quema el curry, a Narda le explota el horno, Scanonne se intoxica, Dino pide un antiácido, Anthony Bourdain llora en el matadero, Andrew Zimmern tapa la poceta otra vez...

Nada más triste que explicar (y desmontar) un evento patafísico.

En este reino enfermo los atorados han puesto la torta y los pacientes también.

Ortega Brothers ha dado en el clavo: Zombicracia.

Athanasius Kircher inventó una máquina para limpiar volcanes. Los jodedores han existido siempre, pero uno no los conoce a todos.

Mujer buenamoza con falda hasta las rodillas: testigo de Jehová.

No me gusta la gente exitosa.