martes, agosto 02, 2011

Adriana Romero entrevista a Roberto Echeto
Pintura de Víctor Lucena
¿Los cuentos de La máquina clásica, auscultan la realidad venezolana? ¿Describen síntomas evidentes de una identidad?
Sí, claro. Sólo que estos cuentos auscultan la realidad venezolana desde la distancia que permite la ficción. Modestamente creo que esa distancia es importante. Nuestra sociedad está acostumbrada a lidiar con sus problemas desde dentro de los propios problemas. Por eso y por querer soluciones inmediatas, no hacemos más que meter la pata década tras década y siglo tras siglo. A nosotros nos caería bien tratar de pensar nuestros asuntos desde un laboratorio mental en el que podamos formularnos preguntas e imaginar futuribles. Ese laboratorio en el aire puede ser la literatura. Aunque no sea evidente, la intención que está detrás de La máquina clásica va por ese camino. Tómese como ejemplo algo que está muy presente en todo el libro: la violencia. Si el lector lo desea, puede quedarse con las imágenes violentas tal y como vienen en cada cuento o dedicarse a pensar con seriedad sobre cuál es su posición (intelectual, moral, ciudadana) sobre semejante asunto.


¿En La máquina clásica está el Roberto Echeto dibujante? ¿Qué hay de esa faceta en sus textos?
Más allá de lo evidente, no encuentro muchas diferencias entre dibujar y escribir. Las dos actividades se basan en introducir imágenes en las mentes de los lectores, imágenes que estallarán en sus cabezas algún día.


Si el libro exigiera un prólogo, ¿cuál sería el argumento del prólogo de La máquina clásica?
La máquina clásica tiene su prólogo. El primer cuento («Nadie estornuda como mi papá») contiene toda una declaración de principios.


¿Las «Listas de títulos» podrían inscribirse en una reflexión sobre el metalenguaje de un país?
Cada «título» fue «tomado» de una conversación. Cada «título» encierra la concepción práctica, plástica, directa y grotesca que tenemos del lenguaje, lo cual, como dices, las convierte en piezas metalingüísticas, pero no se lo digamos a nadie, mira que la gente no tolera que nos pongamos demasiado intensos.


En «La sangre de los monstruos», el personaje central, Ultraman, reacciona con sorpresa al ver cómo la gente celebraba al ritmo de la sangre derramada por el monstruo. ¿Es esa la mirada del autor sobre la realidad? ¿Aplaudimos lo grotesco? ¿Y por qué Ultraman? ¿Por qué ese héroe para ese cuento?
Ultraman es uno de mis héroes favoritos. Simplemente era hora de escribir sobre él. Y sí: hay una mirada hacia la realidad, hacia esa dolorosa certeza de que el horror real se ha vuelto parte del espectáculo en el mundo contemporáneo.


Para escribirte estos relatos, ¿te conectaste con algún grupo o género musical en particular? ¿Cuál es el soundtrack de La máquina clásica?
El soundtrack de La máquina clásica está formado por piezas de Motörhead, Metallica, Iron Maiden, Judas Priest, Black Sabbath, Led Zeppelin, John Zorn, Bill Evans, Rush, Curtis Fuller, Cavalera Conspiracy y ACDC.