martes, agosto 31, 2010

AYUDA DE OTRO PLANETA
—Papá, por fin tienes tu disco de Iron Maiden.
—Sí, Rodrigo. ¡Por fin!

Así es. Tengo The Final Frontier. Me llegó hoy, al final de un día duro, como tantos, en este país antimateria, antilibertad, antilógica y antivida sobre el que aún camino.

Jódanse.

Este disco, como todos los discos de Iron Maiden me hará pasar horas infinitas de solaz, me mandará a leer libros cuya existencia ignoraba hasta hoy y me dará una razón para seguir teniendo fe en el arte y en la vida.

Mientras todo se cae a pedazos, yo oigo «Isle of Avalon».

Y soy feliz.