domingo, septiembre 20, 2009

YES, MY LOVE 0
Antes de comenzar esta crónica, quiero que se sepa que mi esposa me acusa de no ser romántico. Y todo porque no le regalé un anillo de compromiso.


1
«Sí, mi amor» es el final de un viejo chiste, pero también es una verdad inexorable de la vida. «Sí, mi amor» es lo único que tenemos derecho a responder los que ya pisamos ese cadalso disfrazado que es el altar.


2
Detesto a los tipos que llaman «pareja» a su novia y a las mujeres que llaman «pareja» a su novio. Me gustaría decir que cierta jerga homosexual se coló en el lenguaje heterosexual, pero creo que no todos los homosexuales tratan así a sus respectivos amorcitos. En todo caso, y en este contexto, «pareja» es una palabra que adquiere un dejo biológico que mata (cual Raymax) cualquier pasión.


3
De cierto os digo, oh, hermanos, que así como los niños deben saber que el Niño Jesús, el Ratón Pérez, San Nicolás y los Reyes Magos son sus papás, los adultos deben saber algún día que a la felicidad le salen pelos.

La chica hermosísima de la que hoy estás enamorado, en poco tiempo engordará y andará siempre de mal humor.


4
Me gusta mucho una actriz porno que se llama Shyla Stylez. Esto no tiene nada que ver con el tema del que estamos hablando, pero busquen a Shyla en www.freeones.com y díganme si no valió la pena la digresión.


4,5
Hoy se produjo una singular competencia en el estacionamiento principal del Banco Power Ranger de Venezuela.

La competencia en cuestión consistió en una carrera de planchas en la cual compitieron quince señoras y tres caballeros, quienes tuvieron la responsabilidad de planchar de manera impecable treinta camisas blancas.

Quien terminara de planchar las camisas en menos tiempo, ganaba la competencia.

Eso sí: cada camisa planchada era sometida al análisis de unos jueces exigentes que tenían como misión certificar que cada camisa estuviera bien planchada de verdad.

Al competidor que entregara una camisa mal planchada, se le obligaba a plancharla nuevamente.

El ganador de la competencia fue Roberto Echeto, quien planchó las treinta camisas en 2 horas y 15 minutos, utilizando como ayuda un Ipod lleno de canciones de Marilyn Manson.

¡Felicitaciones, Echeto! ¡Enhorabuena por tu premio! ¡Por fin ganas algo!

El premio consiste en un año de lavandería y en la apertura de una cuenta corriente en el Banco Power Ranger de Venezuela con 100 mil bolívares fuertes.


5
Un hombre llamado Tirso Borenmeiker termina caminando desnudo por su cuadra cada vez que pone In rainbows, de Radiohead.

Cuando los vecinos escuchan los primeros acordes de In rainbows, ya saben que Tirso Borenmeiker terminará mostrando sus partes pudendas a toda Santa Cecilia.

Más de una vez los padres de Tirso Borenmeiker han tratado de meter en cintura al joven, pero Tirso les dice que no pasa nada, que él no está loco, que es simplemente que la música le gusta tanto que tiene que oírla en pelotas.

Hay vecinos a los que les da igual si Tirso oye Radiohead desnudo o vestido. Sin embargo, hay habitantes del sector que no pueden con El Bolero de Tirso.


6
Quisiera no tener que repetir nunca más la frase «sí, mi amor». Quisiera encerrarme en un clóset con Jessica Alba durante todo un fin de semana, pero eso es sólo un sueño adolescente.