jueves, abril 16, 2009

LUZ DE PRIMAVERA 0
Se acaba el invierno en el hemisferio norte. Comienza el otoño en el hemisferio sur. Arriba las mujeres sacan sus pecas al sol; abajo las esconden.

Aplaudamos tan extraña simetría.

1
Las llaves y los billetes son universos en los que deben vivir millones de microorganismos de los que no tenemos noticia ni nos preocupamos. Debe ser extraño habitar un mundo que se desplaza de bolsillo en bolsillo, de mano en mano, de cajero automático en cajero automático, de alcancía en alcancía, de cartera en cartera, de bóveda en bóveda...

Un mundo así es un mundo sin ley ni orden ni concierto.

¿No será que vivimos en un portamonedas y no nos hemos dado cuenta?


2
La amistad es el amor en su forma más depurada. ¿Quién lo duda? Tú puedes ser amigo de hombres, mujeres, perros, gatos, peces…

Lo malo de la amistad es que es frágil y no hay contratos ni papeles que fijen las obligaciones y los derechos de los amigos, como sucede en el caso de un matrimonio. Nadie se divorcia de sus panas como se divorcia de su esposa, aunque se han visto reparticiones de bienes luego de la ruptura de una amistad… Pero así es la vida.

Los amigos nos completan, dialogan con nosotros, nos ayudan y hasta nos traicionan. Creo recordar que uno de los pocos diálogos extraordinarios que trae La Guerra de las galaxias trata sobre ese asunto. En un momento de El retorno del Jedi, Lando Calrissian se dispone a ayudar a Han Solo, pero éste desconfía de él porque, por su culpa, Han Solo terminó congelado y a la merced de sus peores enemigos. Ése es el momento en que Lando Calrissian suelta esta perla:
—¿Y quién más te va a traicionar, sino tus amigos?

La amistad es un raro privilegio. Brindemos por ella.

3
Llevo un par de días pensando en la gente que se queja porque los libros perfectos no abundan. Yo me he dado cuenta de que uno le pide demasiado a los libros y a las películas y al arte en general. Uno le pide a todas esas cosas perfección sin pensar que la perfección no la venden en botica.

Muchos de los Goyas del Prado no son perfectos; es más: están mal dibujados, son choretos, se les ven los borrones. La maja desnuda es un cuadro maravilloso, pero esa mujer está mal dibujada. Creo habérselo dicho a Mariana y a Juan Carlos, cuando estábamos frente a ella.

Buscar la perfección como espectador está muy bien, pero de ahí a sentirse mal por no encontrarla, hay un larguísimo trecho.

Yo me he dado cuenta de que no leo para buscar obras perfectas. Creo que hasta estoy poniendo el entretenimiento por debajo de otras necesidades. Me refiero a la necesidad que tengo de imaginar otros mundos porque éste en el que vivo es demasiado hostil. Hace falta gasolina espiritual e imaginativa para vivir en una ciudad como Caracas, y la lectura es una gasolinera inagotable. Hasta los libros malos o aburridos tienen para mí cualidades «combustibles» que me dan esperanzas y alegrías para seguir viviendo y trabajando y organizando planes para el futuro.

4
Mi amigo Xabier visitó el MOMA, se acordó de mí y me trajo una caja que contiene cincuenta postales dedicadas a los afiches de las B movies de los años cincuenta. Mi pequeño hijo y yo pasamos ratos maravillosos mirándolas y hablando sobre el ojo que se arrastra, el ataque de los hombres-moles, el hombre-lobo adolescente, la mujer «come-celebros» (así dice Rodrigo), los marcianos que raptaron a Santa Claus, las tarántulas gigantes, los zombis que caminan, las aventuras de la mamá ametralladora y demás. Lo mejor es oír el tono de voz de locutor grandilocuente y exagerado que pone Rodrigo cada vez que ve las postales.
—El aaaataque del caaaaangrejo gigante. El «celeeeebro» del planeeeeta Arhuuuus...

Momentos así hacen que uno dé las gracias por tanta felicidad.