domingo, febrero 08, 2009

NO
Venezuela parece ser un país lleno de gente débil que cambia su opinión fácilmente a partir de una campaña electoral desmesurada y grotesca. Al menos eso es lo que se colige de las encuestas de los últimos días. ¿Cómo es posible que el SÍ tenga unos números tan altos, si quienes lo proponen llevan diez años demostrando que son unos mentirosos compulsivos, unos sembradores de odio y unos ineptos absolutos?

No es el momento de hacer disquisiciones sobre la moralidad de los demás (y menos de las encuestadoras). Es la hora de concentrarse en lo que hay que hacer y ya. Recuerden que si votan SÍ o no votan, será lo mismo. Le estarán dando un espaldarazo a este desastre mayúsculo que nos rodea.

Dejen la cobardía, la sinvergüenzura y la necedad que los hace dudar o abstenerse y el próximo domingo hagan lo que deben hacer para cortarles las alas a estos energúmenos que quieren ayudar a su líder a quedarse hasta sabrá Dios cuándo en el poder.