viernes, octubre 24, 2008

SU ÚLTIMO SALUDO EN EL ESCENARIO
Holmes y Watson detrás de un tirano disfrazado de viajero. Holmes y Watson esclareciendo el robo de los planos de un submarino. Holmes y Watson contemplan a lady Frances Carfax dentro de una urna. Holmes y Watson buscan a la dueña de un par de orejas que le llegan a una señora honorable y solterona. Holmes y Watson tratan de averiguar quién y cómo dementó a dos hermanos y mató a una hermana. Holmes y Watson van tras la pista de un espía alemán que ha robado el código inglés de señales navales en los albores de la Primera Guerra Mundial. Holmes y Watson encuentran al asesino del Círculo Rojo. Holmes y Watson hacen confesar al primer diseñador de armas biológicas sus crímenes.

Estas historias extraordinarias no le dan tregua al lector. Cada una es más interesante que la otra. Todas tienen algo que produce zozobra e inquietud: cada vez los criminales son más siniestros y más desvergonzados. Cada crimen que cometen son como un síntoma nuevo que delata la enfermedad que padece un mundo sórdido y consumido por un mal moral.Es terrible saber que esos crímenes de los que habla Conan Doyle, preludian el horror de lo que ocurriría de verdad a lo largo y ancho de todo el siglo XX y de lo que va del XXI. Lo peor es que en nuestro presente vemos crímenes mucho más atroces y no tenemos ni siquiera la esperanza de que alguien los esclarezca o encuentre a sus responsables.

Su último saludo en el escenario es un gran libro de cuentos.