domingo, junio 22, 2008

LAS AVENTURAS DE FAFRIFIA Hola. Aquí estoy otra vez, lista para disertar sobre cualquier tópico de interés nacional.

En estos días, la gente se ha puesto comiquita en este país. Todo el mundo anda de mal humor. Eso debe ser culpa de los chipos. ¿Tú no has visto un chipo? Un chipo es un “zancudo reloaded”.

El chipo es al zancudo lo que el tequeñón es al tequeño.

Bueno, la gente está molesta y quién sabe si la culpa la tienen los chipos.

Yo lo que sé es que a mí no me vengan con pataletas ni con groserías porque yo sí los siento de un solo mamonazo. Uds. Saben que yo, por las buenas, soy un ponqué, pero por las malas ustedes no me han visto. No, mi amor, es que una tiene que ponerle un freno a la gente que cree que todo el mundo tiene que compartir su mal humor. Qué va.

El mal humor es un asunto personal que uno debe aprender a manejar.

Está bien. Una no niega que aquí pasan barbaridades que hacen que le hierva la sangre, pero eso no es como para andar por ahí con un soplete en la mano. Si no puedes dominar tu mal humor, busca ayuda profesional o cómprate un saco de boxeo para que le dés bastantes golpes y así tengas un trato amable con la humanidad.

Bueno, me voy a hacer oficio. Ya saben: compórtense como Dios manda y no le hagan daño a nadie.

Chao.