lunes, marzo 31, 2008

DESESPERADO
Ayer por la tarde, un hombre llamado Carlos Ryan Contreras se hartó del tráfico caraqueño.

Carlos Ryan Contreras se encontraba en las inmediaciones de Chacaíto, cuando una tranca descomunal lo tuvo detenido durante cincuenta minutos en una esquina en la que no se movía ni para adelante ni para atrás. Viendo semejante embotellamiento, Carlos Ryan Contreras, se desesperó, apagó su auto y se salió rumbo a los túneles vegetales del Country Club.

A las nueve y media de la noche fue a buscar su auto, pensando que tendría que hablar con un oficial de policía para preguntarle qué habían hecho con su auto, pero no: su carro estaba exactamente donde él lo dejó porque la cola no se había movido ni un milímetro.

Estimados amigos: el tráfico caraqueño es un desastre sin catetos y sin hipotenusas. ¿Qué diablos vamos a hacer para salvarnos de vivir metidos en un carro?

Si se les ocurre algo, por favor díganlo…