jueves, agosto 16, 2007

UN CUENTO VIOLENTO Un verdadero cuento violento ocurriría si nos imagináramos el día en que el doctor Lecter se encontrara a la horma de su zapato.

Imaginemos que el doctor Lecter sale de su casa hambriento y que, de pronto, se encuentra en un callejón solitario por donde viene caminando a paso lento un hombre de estatura mediana.

El doctor Lecter se saborea porque muy pronto comerá como Dorángel… ñaca, ñaca, ñaca.

Pero no contaba con que el paseante nocturno no era cualquier idiota que se dejaría pegar un trastazo en la cabeza. El doctor Hannibal Lecter no contaba con que el transeúnte era Bruce Lee, quien de inmediato dio tres volteretas en el aire y le pegó nueve patadas al doctor antes de tocar suelo.

El doctor se levantó loco y adolorido, peló los dientes y se abalanzó sobre Bruce Lee, pero éste lo recibió con la garra del tigre, el puño de la serpiente, la parada del águila y lo tiró nuevamente al piso.

El doctor Lecter se paró otra vez y ya iba sobre Bruce Lee, cuando éste le propinó un certero golpe en la garganta y lo dejó tirado en medio de un oscuro desmayo.

Eso es para que vean que los malos actúan como actúan porque no se han topado con el Bruce Lee que les dará su merecido.