miércoles, julio 18, 2007

A UN BANCO DE MADRID Madrid es una ciudad hermosa y amable. Prueba de ello es este banco que se encuentra en un punto inclinado de la calle Atocha.

Tú te sientas allí y ves, no sólo sentado, sino reclinado, el mundo que pasa por esa hermosa calle llena de edificios y de comercios.

Gracias, Madrid, por mantener ahí, en su puesto, incólume, un banco tan sabroso como ése, en el que Juan Carlos Chirinos y yo disertamos sobre sabrá Dios qué hace un par de días.

¡Gracias de verdad!