viernes, julio 20, 2007

DIÁLOGO EN EL PRADO Hace dos días, cuando llegué frente a Las Meninas, me di cuenta de que tenían trescientos cincuenta y un años esperándome. Por eso, al verlas, hice una reverencia y les dije a modo de saludo:
—Aquí estoy, por fin.

Estuvimos conversando un largo rato y, cuando me despedí de ellas, me preguntaron:
—¿Cuándo vuelves con Rodrigo?

Yo les respondí:
—Muy pronto, queridas, muy pronto.