miércoles, junio 06, 2007

UNA MODESTA REFLEXIÓN En estos momentos me encuentro leyendo dos libros: El viento de la luna, de Antonio Muñoz Molina, y Los cien días, de Patrick O’Brian.

Ambos me tienen MUY contento.

Cuando lees novelas, terminas cargando contigo un montón de «códigos encriptados» que no sabes cuándo saldrán a flote; aprendes sin darte cuenta un subtexto que llevarás contigo sin estar consciente de él, como quien carga un virus que, en este caso, enriquece la vida, en lugar de apagarla. Al igual que en Karate Kid, ese saber escondido sale a la luz cuando menos te lo esperas y eso es fascinante.

Cada vez me convenzo más de que de eso es que trata la literatura, de algo que va más allá de la conciencia.