domingo, junio 24, 2007

TIEMPO DE ESPERA
En estos días tengo un ataque de perplejidad. No tengo una idea muy clara de cómo evaluar el entorno que me rodea. Todas las mediciones que he realizado en los últimos días me llevan a pensar que nos encontramos en medio de una tormenta de estupidez que, por lo visto durará lo mismo que una perturbación atmósférica en Venus o en Júpiter; es decir: décadas, siglos, milenios, o, al menos lo suficiente como para que la corta vida de un terrícola normal no llegue a ver su culminación.

Por eso, he determinado tomarme las cosas con calma y esperar. Esperar con paciencia, administrando la ansiedad, el tiempo de los héroes, el tiempo en que llegará el final de las bestias de azufre.