miércoles, mayo 09, 2007

EL LADRILLO DE FAFRIFIA
Hola. ¿Cómo están? Aquí estoy otra vez, contándoles mis cosas para que vean que la vida es dura.

En estos días pasé una calentera horrible porque descubrí que una vecina que vive al lado de mi casa, me tenía un «trabajo».

No me preguntes cómo lo descubrí. Confórmate con saber que tengo maneras de saberlo todo… lo que sí te voy a decir es que yo misma me quité el efecto de esa brujería agarrando un ladrillo y pasándomelo por todo el cuerpo.

Sí, como lo oyes: me pasé un ladrillo por todo el cuerpo.

Cuando descubras que alguien te puso un trabajo, métete en pelota en el baño y pásate un ladrillo por todo el cuerpo. Luego, agarras el ladrillo y se lo zumbas a quien te puso esa brujería. Eso desactiva el daño y, de paso, puedes darle su carajazo al que te quiere mal.

Yo hice eso.

Me pasé el ladrillo por todo el cuerpo, me vestí, me fui a la casa de la tipa ésa… y le lancé el ladrillo por la ventana.

Por supuesto: nadie me vio. Yo soy sigilosa como una ninja.

¡Mosca y me vuelven a hacer brujería porque yo siempre estoy lista para defenderme con mi kárate espiritual!

¡Iiiiiiiiiiiiiiááááááááááááááá!