viernes, febrero 09, 2007

LAS INCONTROLABLES WINDOWS DE GONZALO
Esta es la historia de Gonzalo Daniel Rodríguez, un hombre normal y corriente al que cada vez que se tomaba unos tragos de más le ocurría algo inusual: se le abría frente a sí una ventana de windows en la que podía ver otra realidad.

Al principio aquello le parecía simpático a Gonzalo. Eso de estar sentado a la barra de su bar de confianza y poder ver en una ventana de Windows lo que ocurría en su casa o en playa el agua, le agradaba mucho.

Muy pronto Gonzalo comenzó a abrir más y más ventanas. Le gustaba esa relación causa-efecto en la que cada vez que se tomaba una copa, se le abría una nueva ventana en la que veía no sólo lo que ocurría lejos del bar, sino que leía el periódico, compraba discos y mandaba y recibía correos electrónicos. Sin embargo, Gonzalo detectó una terrible amenaza en aquella maravilla… cada vez que se tomaba una copa de más, se le abría una ventana que se quedaba colgada. No importa lo que hiciera porque Gonzalo Daniel no la podía cerrar.

Aquella anomalía tenía una explicación muy simple: la caña pervierte el sistema. De ese modo, cada vez que Gonzalo bebe de más, las ventanas se quedan abiertas y colgadas, sin poderse cerrar ni ejercer sus funciones habituales.

Lo malo es que Gonzalo no se da cuenta de que si no deja la bebedera, puede quedarse con las ventanas abiertas y colgadas para siempre.

Eso significaría que veríamos a Gonzalo Daniel Rodríguez dementado para siempre. Por eso, coge consejo: cuida tu disco duro. No abras más ventanas de las que puedes cerrar.