martes, febrero 13, 2007

EL RIF
En esta época extraña todos tenemos que tener RIF. Si no tienes tu RIF, olvídate de cobrar los trabajos que hagas. En esta época rara donde aparezca el nombre o logotipo de una empresa, debe aparecer el número de RIF, lo cual ha generado un montón de situaciones extrañas como éstas que les vamos a enumerar:

Hay negocios a los que nunca les cambiaron su letrero, y sus dueños les agregaron el número de RIF con marcador. Hay anuncios a los que les añadieron el número de RIF pegándole una carpeta manila escrita con marcador o una calcomanía. Hay letreros a los que les agregaron el número de RIF y los pusieron torcidos. Otro elemento interesante es el tamaño del número del RIF…

Existe una relación entre el tamaño del número del RIF y el cumplimiento de las obligaciones fiscales. De ese modo, negocio que tiene el RIF gigantesco, es muy probable que no tenga sus cuentas en orden, y, por el contrario, negocio con el RIF chiquito y apenas legible, seguro ha cumplido con todos los requisitos que pide la ley.

El RIF es como el lenguaje D.O.S. de los negocios. Es como cuando en matrix salían los ceros y unos en la pantalla de la computadora.