lunes, enero 29, 2007

TENER CARROSi tienes carro, puedes irte de una fiesta aburrida cuando tú quieras. Si tienes carro, no te tienes por qué calar el mundo de los autobuses, los taxis y las colas. Si tienes carro, puedes poner a todo volumen la música que a ti te dé la gana. Si tienes carro, te puedes ir a Choroní cuando quieras (o cuando tus deberes te lo permitan). Si tienes carro, te metiste en un lío; estarás en cientos de colas y de embotellamientos en las horas pico.

Hay gente a la que le da miedo manejar. Hay gente que sólo maneja sincrónico. Hay gente que sólo maneja carros pequeños. Le dan miedo las camionetas. Hay gente a la que le gustan sólo los lanchones, valga decir LTDS, Caprices, Conquistadores, Dogde Darts, etcétera. Hay gente para la que el carro es su vida. De ese modo, comienza a «tunearlo» y a ponerle periquitos de todo calibre. Hay manganzones de 38 años que todavía no saben manejar (como Enrique Enriquez y Joaquín Ortega).

La gente que confunde su carro con su vida es aquélla que no tiene plata para comprarse un apartamento, pero sí para comprarse un carro.

Hay gente que «tunea» tanto los carros que merece una cueriza. Por ejemplo: los tipos que le ponen luces de neón moradas a la parte de abajo del carro. Tener un carro es tener una responsabilidad. Quienes tienen su carro todo choreto, echando humo y haciendo bulla merecen que les den unas buenas nalgadas.

Cuando tienes carro, te das cuenta de lo mal o de lo bien que está el asfaltado en nuestras ciudades. Caer en un hueco en caracas es entrar a la dimensión desconocida. Osama Bin Laden debe vivir en uno de los tantos huecos que hay en la avenida Rómulo Gallegos.

Todo conductor tiene dos enemigos a vencer: los motorizados y los autobuseros. Los motorizados son expertos en volarte los espejos retrovisores. Los autobuseros son expertos en manejar en dos canales.

Tener carro es una maravilla.