viernes, enero 19, 2007

EL ABISMO
En lo profundo habitan seres que retan nuestra sapiencia; criaturas de todos los tamaños, colores y rugosidades, monstruos que no se sabe si pertenecen al reino animal o vegetal. Por eso la sima de las aguas, con toda su crueldad, es territorio fértil para la imaginación, para el horror y el asombro creadores que se sienten en los relatos protagonizados por Jonás y Luciano por los capitanes Ajab, Nemo y Cousteau, por naufragios que esconden tesoros en las más oscuras profundidades.

El fondo del mar no es de los que vamos a la playa. Para el común de los mortales esas llanuras cubiertas de corales son sólo una bella fantasmagoría más de las que aparecen en televisión. El reino de los peces más extraños, de los tiburones, de las ballenas y de las ostras perladas no pertenece a la pusilanimidad de los que hacen del mar un arrullo para su sueño de arena. Todo lo que está más allá de la playa, del lado del mar, es pelea y embrujo, muerte y espuma, trabajo y peligro que se cierne en todo momento bajo el engaño de un sol abrasador, de un cielo azul y de unas nubes que dibujan formas cambiantes a cada momento. Ese paraíso mata. En él viven fauces dentadas que se tragan todo lo que encuentran a su paso.