viernes, diciembre 22, 2006

PELIGRO «A LA VENEZOLANA»
El peligro «a la venezolana» consiste en que aquí, cuando a la gente se le echa a perder el radiador del carro, le pega una lata de refresco amarrada con un pabilo. Cuando la antena del televisor o del carro se rompe o te la roban, el venezolano la sustituye con un gancho de ropa envuelto en papel aluminio.
El peligro «a la venezolana» surge porque dentro de todo venezolano vive Mc Gyver.

Imagínense qué pasaría si en un avión de una aerolínea venezolana se echa a perder la palanca del tren de aterrizaje y la sustituyen con un destornillador. Imagínense qué pasaría si en un consultorio odontológico te hacen un tratamiento de conductos con un cuchillo de cortar carne.

El peligro «a la venezolana» es más peligroso que otros peligros.

COSAS PELIGROSAS:

· Tener botellones llenos de gasolina en el patio de tu casa.

· Tener bombonas de gas con las llaves oxidadas.

· Buscar pleito sin saber si la otra persona es karateka.

· Ser karateka, buscar pleito y no saber si la otra persona también es karateka y tiene una cinta más avanzada que tú.

· Enfrentarse a un tipo con una pistola y creer que no la va a usar.

· Decirle «mi amor» a una agente de la Policía de Chacao.

· Decirle «mi amor» a una agente de la Guardia Nacional.

· Decirle a un agente de aduana gringo que tú eres Osama Bin Laden.

· Salir con una ex novia.

· Tumbarle la jeva a tu jefe.

· Construir un rancho de tres pisos al lado de una quebrada.

· Ir a Corea del Norte, Cuba o cualquiera de esas dictaduras donde no se puede hablar mal del gobierno.

· Tomar pastillas y jarabes sin prescripción facultativa.

· Subir por la trocha a las dos de la mañana, como le pasó a los músicos de Madre Deus, a quienes unos motorizados por poco asaltan zumbándoles botellas a su camioneta.

· Jugar con explosivos.

· Afeitarse en un cuarto oscuro.

· Meter un kilo de langostinos en tu camioneta y dejarlos ahí durante todo el fin de semana.

· Insultar a un guerrillero.

·
Insultar a Tyson.