martes, diciembre 12, 2006

LA NOVIA VOLADORA

Esta es la historia de Fafrifia Natividad Sanoja, una joven a quien mandaron a lavar un mosquitero blanco y lleno de faralaos porque estaba lleno de mugre.

Fafrifia Natividad Sanoja cumplió lo que le ordenaron. Ella, con toda delicadeza, quitó el mosquitero de la cuna y lo lavó a mano con productos de limpieza que garantizan la suavidad y el cuidado de la ropa. Lo extraño ocurrió cuando Fafrifia Natividad Sanoja terminó de lavar el mosquitero y lo colgó en la cuerda de la ventana sur del edificio Excelsior de Bello Monte.

Uds. se preguntarán (con razón) por qué colgar un mosquitero se convirtió en algo extraño, y la respuesta es muy sencilla: resulta que Fafrifia Natividad Sanoja sólo encontró un gancho de ropa y no pudo asegurar bien la prenda al cable del tendedero. Por eso la pieza salió volando con la primera ráfaga de viento fuerte que circuló sobre Bello Monte y muy pronto los transeúntes confundieron al pulcro mosquitero con una novia voladora.

La gente se asustó y corrió directo a las iglesias. Muy pronto le adjudicaron a la novia voladora el don de la ubicuidad, así como ojos encendidos capaces de destruir edificios enteros.

La imaginación de los seres humanos es infinita y lo malo es que Fafrifia tuvo que pagar el mosquitero.