martes, octubre 03, 2006

SHAKESPEARE EL MALANDRO

—Maestra, perdone que le interrumpa su empanada, ¿por qué Otelo, Macbeth y Hamlet son unas obras maestras del teatro, si son tan violentas?
—Caramba, Sr. Ortega… Me sorprende…
—En serio, maestra. ¿No dizque la violencia es mala?
—La violencia siempre es mala, Ortega. Lo que pasa es que esas obras están muy bien escritas.
—Pero, fíjese, maestra: Otelo apuñala a su esposa Desdémona. Macbeth acaba con medio reparto de la obra y Hamlet se muere envenenado después de matar a su tío, el rey de Dinamarca. ¡Eso es violencia pura! ¡Shakespeare era sendo malandro, maestra!
—Sí, son violentas, pero son obras maestras de la literatura universal que le dicen a la gente de cualquier época que la ignorancia y cualquier otra baja pasión hacen que la gente acabe mal. Yo creo que son obras que en el fondo nos enseñan a comportarnos como es debido. Por eso hay que seguirlas leyendo.
—Menos mal, maestra… porque el otro día le conté a mi mamá de qué trata Otelo y me decomisó el libro. Me dijo que era para no darle ideas a mi padrastro y para que yo no me convierta en un malandro… ¿Por qué no habla usted con ella para que me lo devuelva?
—Bueno, Sr. Ortega, deje ver qué puedo hacer.
—Gracias, maestra.