lunes, julio 10, 2006

EL INCREÍBLE PODER DE MIKE CONNORS TORREALBA

Un día Mike Connors Torrealba descubrió que tenía un poder especial para hipnotizar a la gente. Más de una vez utilizó su fluido hipnótico para hacer que las mujeres más bellas del mundo le regalaran sus dones.

Mike Connors Torrealba era un hombre feliz cuyo poder no lo había ensoberbecido. A pesar de contar con la sabiduría necesaria para mesmerizar a todo el que se le atravesara, este caballero de buenas maneras y trato afable no abusaba del don que la naturaleza le había dado. Así, Mike Connors Torrealba pagaba sus cuentas y se mantenía ejerciendo su profesión de contador público sin valerse del hipnotismo para manipular balances ni para engrosar sus arcas con una fortuna mal habida. Todo en Mike Connors Torrealba estaba tocado por la mesura. A veces, un sábado o un domingo por la tarde en los que el fastidio arreciaba, Mike Connors Torrealba usaba sus poderes para hacerse de una chica con quien pasar el rato comiendo helados, viendo televisión o yendo al cine. Con todo y eso, Mike Connors Torrealba las trataba a todas con la delicadeza debida.

Un día cualquiera, Mike Connors Torrealba andaba más fastidiado de lo normal. Por eso se fue al Zoológico de Caricuao y se puso a tratar de hipnotizar a los animales. La experiencia fue, en líneas generales, muy buenas. Pronto la gente vio a los leones bailando tap, a las culebras escribiendo groserías con su cuerpo, a los elefantes cantando fados... Sin embargo, el cataclismo llegó cuando Mike Connors Torrealba hipnotizó a los monos. Lo que comenzó como un bello juego se transformó en una extraña tragedia.

Mike Connors Torrealba estaba mesmerizando a los monos y cuando se encontraba en el punto máximo de concentración, le dio un infarto tan demoledor que ningún paramédico pudo salvarlo.

Eso hizo que los monos sufrieran un espasmo hipnótico ocasionado porque en el momento del infarto, el fluido mental de Mike Connors Torrealba fue más fuerte de lo normal, ocasionando que todos los monos se cayeran de sus árboles, de sus columpios y de sus cuerdas al mismo tiempo y murieran en el acto.

Los científicos de la Medicatura Forense aún se rasgan las vestiduras al no encontrar una explicación que justifique la muerte súbita de un hombre, diecinueve monos, un gorila y tres mandriles al mismo tiempo.

Este misterio se unirá a otros cientos de misterios de la humanidad.

Paz a los restos de los monos y nuestro sentido pésame a la familia de Mike Connors Torrealba.