viernes, junio 30, 2006

MÁS ALLÁ DE LO HUMANO

Andrei Rubliov: La Santísima Trinidad; 1410
Hoy, si nos duele la cabeza, nos tomamos una pastilla. Si no nos sentimos bien con nuestra nariz, nos hacemos una cirugía plástica. Hoy, si nos da cáncer, y nos lo descubren a tiempo, nos pueden curar con radiaciones y quimioterapia. En nuestro mundo existen las vacunas y los antibióticos... Todo para que el cuerpo sea menos débil... Este ganarle la carrera al dolor y a la muerte tambien define lo post-humano... Lo que pasa es que, como todo concepto demoledor, no se queda en su estadio inicial. Lo post-humano empezó siendo un concepto médico. Un concepto unido a la salud. Hoy se ha vuelto un precepto filosófico que define nuestro mundo contemporáneo. En estos términos lo post-humano explica muchas cosas... Explica las drogas, por ejemplo... Si tú quieres tener una percepción lenta del mundo y lograr otro tipo de conexiones neuronales, fuma marihuana, toma whisky... El concepto de lo post-humano también explica los piercings, los tatuajes, los peinados extraños y hasta la moda. Hoy en día el cuerpo es un formato. La piel es en esta época lo que en el pasado fue la tela o el papel. Ponerte un dibujito en una nalga o en una teta es algo normal hoy en día. El cuerpo se ha vuelto algo moldeable a tu gusto. Puedes hacerte una escultura con tu pelo, peinándote con gomina y pintándotelo de colores... O puedes ponerte alfileres en los párpados, en los lóbulos de las orejas o donde quieras. En nuestro mundo el cuerpo es algo que se cultiva, que se cuida y que se mantiene como si fuera una máquina. Una máquina que contiene nuestro software. El software de esa máquina vive en nuestra cabeza. Todos tenemos un cerebro que piensa y que es como un disco duro. Ese disco duro vive todo el tiempo temiéndole al cuerpo que lo mantiene vivo. Ese temor es el de la muerte, el del dolor y el de la vejez. Los seres humanos le tenemos un pánico terrible a nuestro propio cuerpo. Le tenemos terror porque sabemos que él se acaba y que, por el contrario, nuestro software es infinito. Si se pudiera mantener en otros formatos, nuestra información neuronal viviría eternamente. Nuestros pensamientos, nuestras ideas, nuestras conexiones mentales, no desaparecerían si tuviéramos un cuerpo inmortal. De ahí el sueño de los robots, de los Terminators, del Gólem, de los replicantes y de los tipos que quieren hacer que su cerebro se conecte a una computadora para siempre. Hoy el concepto de lo post-humano contempla la idea loca de deshacernos del cuerpo y ser sólo información. En cierta forma somos sólo información. Si no nos creen, piensen que somos cadenas de ADN.