martes, junio 20, 2006

EL ODIO DE MILES

Miles Davis era consciente de que no hay nada que le guste más a la multitud que un músico capaz de hacer cualquier cosa para llamar su atención. Desde hacer el ridículo dando brincos de toda naturaleza hasta contar chistes malos y tongonearse sin camisa como un poseso, todo es válido para quien busca el aplauso fácil. De ahí que muchas veces Miles Davis tocara de espaldas al público, sin importarle la evidente molestia de los asistentes a sus presentaciones.

Por eso, porque nada ni nadie logró que Miles hiciera payasadas sin nombre para ganarse el favor del público, este caballero es y será uno de mis héroes.