viernes, mayo 12, 2006

LA CRISIS DE LA IMAGINACIÓN

 La imaginación es la facultad mental más poderosa que tenemos los seres humanos. Gracias a ella podemos crear las soluciones a los múltiples problemas que se nos presentan.

 En Venezuela tenemos actualmente una crisis de la imaginación. Tenemos un presidente que tiene una imaginación desbordada. Tenemos a unos dirigentes opositores incapaces de imaginarse ni siquiera un círculo negro. Tenemos una población que no se da permiso a sí misma para imaginar una vida mejor.

 Para imaginarse cosas hay que darse permiso a sí mismo, hay que dejar la seriedad, el flux, la chaqueta, el corsé.

 Esta crisis de la imaginación que vivimos los venezolanos es el equivalente a la crisis de imaginación que vive el mundo. En esta época, en que los problemas sociales y económicos arrecian, vale la pena separarse, así sea por ratos, de aquello que nos preocupa, y dedicarnos a imaginar posibles soluciones. 

 Dedicarse a imaginar no significa volverse adicto a la ensoñación o largarse a Babia ante cada problema; significa buscar y rebuscar en los recónditos caminos de la imaginación humana (la propia, la ajena, la del presente, la del pasado) las posibles e indirectas soluciones a cada uno de los laberintos de que están llenas nuestras pequeñas vidas. 

 Los libros ayudan.