miércoles, mayo 10, 2006

CUENTO CON MUSTANG

Esta es la extraña historia de Mariana Deyanira Gutiérrez, una mujer muy bella y muy trabajadora que gracias a su esfuerzo se graduó de Administración de Empresas, hizo un postgrado en Finanzas y se compró un Mustang nuevo.

Mariana Deyanira ha logrado todo lo que ha querido gracias a su esfuerzo y a su capacidad de superación. Más de una vez la mamá de Mariana Deyanira tuvo que llamar a los bomberos para que fueran a apagar el incendio que tanto estudio producía en las pestañas de la estudiosa muchacha. Más de una vez Mariana Deyanira rechazó invitaciones a fiestas y a viajes extraordinarios para dedicarse con pasión al estudio y al trabajo. Quizás por eso nuestra amiga valore tanto las pertenencias que tiene. Quizás por eso Mariana Deyanira haya sufrido tanto el día en que unos malandros le robaron el vidrio-parabrisas de su Mustang.

Una mañana cualquiera de un día lleno de sol y de tranquilidad, Mariana Deyanira fue al estacionamiento de su edificio dispuesta a irse a su trabajo y, de pronto, se encontró con la sorpresa de que su carro había sido ultrajado.

Mariana Deyanira maldijo, gritó y lloró. ¿Tanto trabajo para qué, para que unos ladrones acabaran con su patrimonio?

Por eso Mariana Deyanira tomó todas las precauciones del caso…

Una tarde se fue a casa de un herrero y le pidió algo inusual... Le pidió un trabajo que no se estila, pero que, según nuestra amiga, sería la solución para sus problemas con el hampa.

Mariana Deyanira le pidió al herrero que le hiciera una reja para cada uno de los vidrios de su Mustang.

Si Ud. anda por las calles de Caracas y ve un Mustang cuyas ventanas se parecen a las ventanas de una casa, no se extrañe. Es el carro de una chica que está protegiendo el patrimonio que tanto ha luchado por acumular.

Eso es para que Uds. vean todo lo que hay que hacer en esta época para que los malandros no acaben con uno.

Y colorín colorado, este cuento deja la bella moraleja de que, en nuestro país, los buenos no pueden con los malos.