domingo, febrero 05, 2006

DEAR FRIENDS

HMS Raisonable

Escribir es difícil, pero no es una tarea imposible. Al final lo que hay que tener es paciencia, concentración y un sentido de autocrítica muy fuerte. También, por supuesto, hay que tener cosas que decir... Si uno no tiene cosas que contar u opiniones que dar, no hay nada que hacer. Un escritor (sea ensayista, narrador, dramaturgo o poeta) debe tener la entereza suficiente para decir «yo opino», «yo pienso», «yo digo». Si uno no tiene los riñones para sostener un argumento, entonces es mejor dedicarse a otro oficio. Eso parece una tontería, pero no lo es. De hecho, en esta profesión, nada es tonto ni gratuito.

Para tener cosas que decir hay que vivir mucho, hay que leer como loco, hay que entrenarse en el arte de ver, de observar, de ser curioso y de no tolerar porque sí las cosas como son sin preguntar por qué.

Ahora, para decir las cosas que queremos decir porque las tenemos por dentro y nos bullen y nos duelen, hay que conocer las reglas del juego. Y este juego se juega en el terreno del idioma; se juega en una lengua que tiene una gramática que debemos conocer (un poco más que por encima) para poder lograr algo muy sencillo: que nos entiendan. No saber usar el idioma es permanecer aislados; es quedarnos solos con nuestros cuentos y nuestras reflexiones. ¿Y para qué sirven «las historias que nos ocurren» o «las que se nos ocurren», si no podemos comunicarlas? Para nada.

Si de verdad quieres escribir, deberías comenzar a hacerlo con oraciones muy sencillas, sin demasiadas complicaciones ni rebuscamientos.

Una oración sencilla es aquélla que tiene sujeto y predicado... Es obvio que en el predicado van el verbo, el complemento directo, los complementos circunstanciales y ya... Una oración sencilla no necesita de mayores afeites para expresar una idea completa; no necesita abrir incisos explicativos, ni yuxtaponerse con otras oraciones a través de las conjunciones. La idea es escribir una oración sencilla completa y poner un punto y seguido. Comenzar otra oración sencilla, terminarla y poner un punto hasta que llegas al final. Trata de hacerlo. Trata también en ese primer ejercicio de no usar comas a menos que enumeres sustantivos. Recuerda que el hecho de que te expreses de manera sencilla no significa que tus pensamientos sean tontos. Al contrario, mientras más compleja es una idea, más sencilla debe ser su expresión... En fin... Aprender a escribir se logra escribiendo, no hay otra.