viernes, enero 20, 2006

LOS DISCOS PIRATAS

Caminar por Sabana Grande, el Centro, La Candelaria y otras zonas de Caracas se ha convertido en una experiencia sórdida en la que pulula una extensa variedad de malvivientes. En estas calles caraqueñas hay toda clase de loquitos, pedigüeños, ladrones y pícaros de oficio. Uno de los integrantes de esta oscura fauna urbana es el pirata de discos, especialista en vender, en cada acera, una grabación obtenida gracias a que algún vivo se compró un quemador de discos para ponerlo al servicio de una rudimentaria industria que no paga derechos de autor, impuestos ni nada que se le parezca.

Hoy es fácil caminar por cualquier calle y observar cómo ante la vista de todos, y sin vergüenza alguna, estos piratas musicales venden copias baratas del disco menos pensado. Lo peor es que la gente los compra sin importarle la calidad de la grabación o que la portada del disco sea una fotocopia roñosa de la original.

Desde aquí, desde este humilde espacio, no llamaremos a las autoridades (¿para qué?); más bien, apelaremos al buen gusto de la gente, a su capacidad de disfrute de un buen sonido, de una buena portada y de saber que no se está apoyando a unos piratas.