jueves, diciembre 22, 2005

COSAS QUE DEMUESTRAN LO MISERABLEMENTE CONSERVADORA QUE ES VENEZUELA

1) En la televisión no pueden salir culos ni tetas, pero en la calle sí puede haber niños oliendo pega y pidiendo plata en los semáforos. En otras palabras: a la gente le parece más dañina una nalga que la pobreza.

2) Según la nueva Ley de Contenidos, en los medios de comunicación no pueden aparecer menciones ni propagandas que tengan que ver con cigarrillo y alcohol, pero aquí la gente fuma y bebe con más y más enjundia cada día. En otras palabras: la gente bebe y fuma sin importar la publicidad.

3) En el área común de mi edificio los enamorados no pueden darse besos, arrumacos, abrazos ni nada que se le parezca. La compañía que vigila el inmueble parece que tiene la orden expresa de separar a quienes expresan en público el cariño que se tienen. Yo me pregunto: si un jardín o una plaza con sus banquitos y su fuente no sirve para que unos amantes se besen, entonces ¿para qué coño sirven?

4) ¿Por qué los mensajes antidrogas son tan pacatos y no llaman a las cosas por su nombre? No es lo mismo decir "drogas", que decir "perico", "piedra", "crack", "marihuana", etcétera, etcétera. Como en muchos otros asuntos, los venezolanos están encerrados en una cárcel hecha de palabras. Tenemos miedo de llamar a las cosas por sus nombres, lo cual no hace otra cosa que contribur a la expansión del mal en el mundo.

5) Aquí a la gente le fascina llamarse "progresista" o "de vanguardia", pero la realidad es que su comportamiento dista mucho de darle crédito a semejantes adjetivos. Si quieren un ejemplo, vean cómo se conducen esas personas; vean cuán escandalizables son, vean su doble moral, su miedo al ridículo, su incomodidad ante todo aquello que sobrepasa su entendimiento. Vean su desdén por todo lo que es diferente a su manera de ver el mundo.

Ser conservador no es malo. Lo malo es ser bruto.