sábado, noviembre 12, 2005

UN NEGRO Y UNA RATA CONTRA LA FELICIDAD

El viernes mi esposa y yo queríamos tener una "noche romántica" porque cumplíamos 6 años juntos. Lo curioso fue que nuestra velada se vio interrumpida por un vecino que tocó el timbre de la casa. José Antonio es un negro gigantesco que vive 2 pisos más arriba de donde vivo y es un tipo chévere, aunque en esa oportunidad no pudo ser más inoportuno.

José Antonio me pidió que lo ayudara a mover un saco lleno de escombros en la planta baja del edificio, donde están haciendo unas reparaciones. De uno de los tantos huecos que han abierto en el piso, salió una rata gigantesca que asustó a los dos ancianos que viven en uno de los apartamentos de la planta baja. No me quedó más remedio que ayudar al negrote a mover el saco lleno de piedras y oírle media hora de cuentos sobre su esposa preñada, sobre las bondades de la cerveza, sobre su labor como entrenador de un equipo de basket en Chacao y sobre las barras paralelas que mandó a poner en la plaza de La Carlota...

¿Han visto? Yo no sé por qué la gente se ríe viendo Friends, si mi vida es más absurda que cualquier programa de televisión.