viernes, noviembre 25, 2005

CUENTO DE UN TAXISTA AGRADECIDO

Marc Rothko: Yellow orange

Enrique Enríquez estaba parado en una esquina en la 5ta avenida de Nueva York y de repente, frente a él, se detiene un taxi en el que el chofer y el cliente se encuentran discutiendo. Los dos tipos discuten acaloradamente porque el chofer no quiere recibir el pago del cliente y éste argumenta que cómo no le va a cobrar por llevarlo de una urbanización a otra, si ése es su trabajo…
—No, de ninguna manera. Yo no le puedo cobrar. Ud. me ha hecho pasar los mejores momentos de mi vida —dijo el taxista.

Nuestro amigo Enrique Enriquez lo comprendió todo cuando se dio cuenta de que el cliente en cuestión era Paul Mc Cartney.