jueves, septiembre 15, 2005

UN HOMBRE DE VERDAD

* Un hombre de verdad no acepta esas clasificaciones de metrosexual, technosexual, pansexual ni nada de eso.

* Un hombre de verdad lleva una cartera abultada en el bolsillo, en la que no puede faltar un calendario con una mujer desnuda.

* Un hombre de verdad usa flux y, si va a una fiesta, no se lo quita nunca; llega a la fiesta en flux, baila en flux, come en flux, bebe en flux y regresa a su casa en flux.

* Un hombre de verdad es aseado, aunque sea obrero, plomero, camionero o jardinero.

* Un hombre de verdad no usa camisas de equipos de beisbol fuera del estadio y mucho menos con los nombres de los peloteros en la espalda.

* Un hombre de verdad no le tiene miedo al sudor.

* Un hombre de verdad se combina el color de la correa con el de los zapatos.

* Un hombre de verdad no usa tirantes y correa al mismo tiempo.

* Un hombre de verdad trata bien a su jeva tanto en público como en privado.

* Un hombre de verdad tiene perro y no lo llama con diminutivos.

* Un hombre de verdad sabe comer con cubiertos, pero no teme comer con las manos.

* Un hombre de verdad sabe cambiar cauchos.

* Un hombre de verdad tiene tarjeta de crédito.

* Un hombre de verdad no ve novelas y ronca cuando duerme.

* Un hombre de verdad no lee a Conny Méndez.

* Un hombre de verdad no compra interiores; se los compra su esposa, su novia o su mamá.

* Un hombre de verdad no usa lentes de contacto de colores.

* Un hombre de verdad tiene o ha tenido navaja.

* Un hombre de verdad sabe quiénes fueron el almirante Nelson, Winston Churchill y Jack Palance.

* Un hombre de verdad no usa cadenitas, esclavas ni dijes.

* Un hombre de verdad acaba con un rollo de papel sanitario en dos días.

* Un hombre de verdad no es homofóbico ni racista ni machista.

* Un hombre de verdad preña a su secretaria a los 80 años (como hizo Anthony Quinn).

* Un hombre de verdad tiene trabajo, no depende de nadie, no ruega ni adula.

* Un hombre de verdad no se depila el pecho y le pide a su jeva que lo ayude a quitarse los pelos de las orejas con unas pinzas.