miércoles, mayo 18, 2005

ALGUNOS PÁRRAFOS EN TORNO A PORNOBOT por Joaquín Ortega

CUERPO: Pornobot nace de una necesidad narrativa y estética. El humor y la parodia aparecen en cualquier género y estilo literario. Así, lo erótico, lo sexual, lo "descriptivo genital", se convierte en un elemento burdo y repetitivo en la narratología pornográfica. Como última transgresión temática se asume a la relación sexual fría y distante —con diálogos que son una simple excusa para el coito— como un "espacio óptimo" para la burla. Esta relación, enmarcada en tomas cerradas —y soportada en sets neutros y en encuadres fríos y genitales— habita el escenario discursivo y argumental de una historia que es, en sí misma, una mezcla de géneros: la ciencia ficción, la pornografía "X" de los años setenta y ochenta, la literatura y la poesía erótica. A su vez, cada diálogo se nutre de metáforas inspiradas en cualquier disciplina (la filosofía post-estructuralista, la deconstructivista, el análisis económico, la organización burocrática, el arte, el psicoanálisis, y la teoría y filosofía de la mente, entre otras). Sobre todo, explicita un diálogo, que al pretender ser "orgánico" o meramente fisiológico, se convierte, gracias al giro humorístico, en un remedo ingenuo, infantil, coloquial o folklórico de un encuentro —preparado, ensayado y fingido— entre dos "personajes-actores-caricaturas". La presencia voyeurista del narrador omnisciente satisface la curiosidad del oyente —o del lector—, quien también es el principal consumidor de una puesta en escena auditiva, onírica y, claro está, cómplice.

FUENTES: La principal fuente de inspiración de Pornobot surge de la película animada Heavy Metal, donde un pequeño robot —suerte de Woody Allen de hierro y tuercas— sostiene una conversación post-coital con una secretaria terrícola (recién abducida por equivocación). Allí, ya se plantea, al igual que en docenas de películas porno —rodadas en video y de mayor o menor presupuesto— la necesidad científica de crear una máquina que satisfaga las necesidades eróticas femeninas. En el caso de Pornobot, se le describe como un cyborg modelado al más puro estilo halterofílico. Sus comentarios, breves y precisos —respetando las normas del guión clásico del género— son directos y rudos. La docilidad de su compañera sexual, Technoginger, también responde al prototipo de la mujer "sexy-ingenua" creada en esos años de las historias XXX, y permite al narrador, ser un "camarógrafo linguístico" —o simplemente verbal—, el cual da cuenta de cada una de las posiciones —explícitas o sugeridas— que la pareja adopta en sus acoplamientos.

AL AIRE: Pornobot logró desarrollarse como "mundo aparte" y como espectáculo radiofónico humorístico, gracias al engranaje correcto entre el libreto, la musicalización y la actuación. Las cuales son muy fáciles de enumerar, pero ciertamente difíciles de lograr, através de un medio —el radiofónico— que cuenta, entre sus características principales, con la inmediatez en la emisión del mensaje como fuerza motora y elan de vida. La primera emisión de Pornobot se hizo a finales de 1999 en el El Show de la Gente Bella, por la emisora 92.9 F.M. Esperemos que dure lo que tenga que durar.

Otra cosa: con Pornobot he descubierto que si la risa no tenía género, ahora mucho menos tiene censura.

Joaquín Ortega 05.11.01