viernes, abril 15, 2005

MIERDA DE DRAGÓN; COLMILLOS DE FIERA

Un dragón azotaba las regiones equinocciales. Los pueblos del lugar vivían aterrados ante la presencia de esos monstruos capaces de quemarlo todo a su paso... Si bien era cierto que el pánico incendiario era el ingrediente principal de la relación entre la gente y el saurio volador, había otro detalle que enturbiaba aquella extraña convivencia.

El dragón se la pasaba volando por las cercanías de estos caseríos y la verdad es que a la gente no le importaban tanto los incendios como las desmesuradas cagadas que esos engendros dejaban caer desde el aire.

Por si fuera poco, y para mayor molestia de los habitantes de las regiones equinocciales, los cagajones de los dragones tenían hocico y dentadura, y se la pasaban mordiéndole las pantorrillas a todo el que se les acercaba.

Eso es para que Uds. vean que los dragones son menos dañinos que su propio detritus y que la mierda nunca es inocente.