martes, abril 12, 2005

LEER DEMASIADO

Esta es la bella historia de Carlos Marmota Rodríguez, un oficinista que se volvió loco por culpa de leer en exceso. Hace pocos días se le vio montado en un escritorio blandiendo un bolígrafo como si fuera una espada y diciendo que él era “el contador de Montecristo”.

La insania de Carlos Marmota Rodríguez lo llevó a convertirse en el ingeniero Heathcliff de “Oficinas Borrascosas”, en el abogado Jean Val Jan de “Los Recepcionistas Miserables”, en el Doctor Ahab del “Dick, Pequod y Asociados”, en el Corredor Samsa de “Seguros Kafka” y en Fausto, el mecánico de la “Rectificadora Hermanos Goethe”.

Daba tristeza ver a Carlos Marmota Rodríguez. Todo lo que veía lo relacionaba con las novelas que había leído.

Por eso, amiguito, te recomendamos que mantengas una pequeña cuota de ignorancia en tu vida. Leer tanto es malo.