miércoles, abril 27, 2005

LAS DOS MAESTRAS

El Sr. Peabody y Sherman se encontraban sentados en la panadería “la raqueta” que queda en La Castellana. Ambos conversaban muy animados. Entre cachitos y cafés con leche el Sr. Peabody le contó dos historias a Sherman. Una de ellas trataba sobre la vez en que el Sr. Peabody vivió algo nunca visto en la historia de un hombre. Resulta que, cuando era niño, Peabody estaba enamorado de su maestra.

Como es natural, Peabody describió a su maestra como una mujer muy hermosa. Sin embargo, lo más extraño de la historia arribó cuando contó que pasados los años, y siendo ya adulto, Peabody se encontró a su maestra.

Según Peabody, a pesar de la edad, su maestra seguía siendo hermosa. Él ya era un joven adulto y no podía dejar pasar esa oportunidad que le daba el destino. Así que como todo un caballerito, cortejó a su antigua maestra de quinto grado y… señoras y señores… ¡coronó!

Sherman quedó sorprendido ante semejantes revelaciones. Por eso pidió dos cachitos y dos cafés más.

El segundo relato de Peabody tuvo que ver con otra de sus maestras…

Según Peabody, dos días antes de aquel encuentro, fue al velorio de la maestra que lo enseñó el abecedario, y como Peabody es un escritor muy famoso, ahora no puede escribir. Sherman le dijo que se dejara de tonterías, que escribiese sus cuentos para que otros se diviertieran. Pero Peabody es terco… Para él es todo un drama que la maestra que lo enseñó a leer y escribir se haya muerto.

Y por eso se dedicó a seguir saliendo con la otra maestra.